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cibercondria

¿Quién no ha buscado información sobre un problema de salud en Internet? Ojo, puedes acabar en una espiral de búsquedas que te llevará a la más absoluta desesperación.

Qué es la Cibercondría

La Cibercondría es un comportamiento obsesivo respecto a la localización en Internet de explicaciones a problemas de salud que pueda padecer un individuo. Es, por así decirlo, la extrapolación de la Hipocondría al mundo digital, pero de “contagio” mucho más sencillo.

Las personas hipocondríacas son aquellas que se obsesionan en exceso por su salud. Aquellas personas que ven en su pequeño resfriado la peor de las gripes mortales. Aquellas personas que viven con enorme miedo o preocupación e, incluso la convicción, de que lo que padecen, es algo terrible.

Tos, un pequeño lunar que antes no estaba, un resfriado que dura demasiado, una herida o un morado que no sabe cómo se hizo, etc., son todos ejemplos de factores detonantes de una desesperada búsqueda de explicaciones que, si no es controlada, acaba por sumir a la persona en el más absoluto estado de angustia, aislándola de la realidad, que apenas puede ver.

La Información sobre salud en Internet

Por suerte o por desgracia, las personas hipocondríacas y, también las que no lo son, cuentan con Internet como medio de información y consulta. Pero ¿es realmente y siempre una suerte contar con tanta información?

En la Web existen cientos de miles de lugares en los que informarse sobre cualquier síntoma, pero las fuentes no son siempre fiables.

Por un lado, están los foros en los que algunas personas no cualificadas responden a otras respecto a sus preocupaciones de salud. Nos podemos imaginar el nivel de asesoramiento y recomendaciones que se vierten en este tipo de webs.

Por otro lado, están las webs de médicos o centros de salud privados que se animan a dar consejos a los usuarios mediante publicaciones o, incluso, vía chat. Como profesionales que son, sin embargo, lo normal es que siempre recomienden la visita física a un facultativo, como ya hacen la mayoría de estas webs.

Por último, están las webs de centros de investigación públicos o privados que, aunque dirigidas a personal sanitario y científico, también están al alcance de todos.

Con este panorama no es de extrañar que hipocondríacos o no, cualquiera esté expuesto a llevarse un enorme susto al consultar por aquí y por allá.

La Cibercondría, esa manía de buscar en Internet la respuesta a un supuesto problema de salud, se puede apoderar de cualquiera, aunque, como es lógico, si la persona ya padece de Hipocondría, el panorama puede llegar a ser dantesco.

Por qué tener mucha cautela

Se tengan manías o no, la información existente en Internet en materia de salud debe ser usada con sumo cuidado si eres una persona predispuesta a la hipercondría.

Analicemos, a modo de ejemplo, el SIDA. En su primera fase, la de contagio, el virus VIH provocará en la persona infectada un cuadro muy similar al de un resfriado o una gripe. Tos, debilidad, malestar general, dolor de garganta, fiebre leve, sudoración nocturna, etc.

Imaginemos ahora una persona que busca en Internet respuesta a ese resfriado que no la abandona. Y supongamos también que es una persona activa sexualmente.

El SIDA es una enfermedad sobre la que se ha escrito y se sigue escribiendo y publicando muchísimo en la Web. Es muy posible, en consecuencia que, en su primera búsqueda, esta persona ya dé con resultados que asocian sus síntomas de resfriado con la infección por VIH. Y he aquí cuando salta la alarma. Su foco de atención se desviará a lo que más le preocupa. Ya no verá su resfriado. Ahora encajará piezas para construir el peor de los puzles. Un puzle irreal, sin fundamentos, pero que podrá limitar su capacidad de razonar.

Esta persona podrá verse abocada a una interminable espiral de búsquedas en Google, que le hará pasar muy malos momentos innecesariamente, a medida que va adquiriendo más información, más conocimiento.

Cómo evitar la Cibercondría

No queremos decir que la información que se vuelca en Internet sobre estos aspectos sea incorrecta. No somos quiénes para juzgarla.

Sin embargo, recomendamos que, como punto de partida, ante cualquier síntoma que te inquiete, acudas siempre a tu médico de cabecera o especialista profesional.

Si optas por consultar en Internet, tengas o no predisposición a la hipocondría, corres el riesgo de realizar interpretaciones erróneas. Deja que las interpretaciones las haga tu médico en su consulta.

Nunca uses foros de ayuda y opinión. En la mayoría de los casos, sólo transmiten pánico o confusión

Busca sólo en webs respaldadas por organismos oficiales y, aún así, que sea siempre tu médico el que dictamine.

No busques en Internet segundas opiniones al diagnóstico de tu médico. Si te hace falta una segunda opinión, acude a otro profesional

Si te diagnostican algo serio, no busques sobre ello en Internet. Podría servir para aumentar tu preocupación o alimentarte de posibles falsas esperanzas

Si tienes hipocondría o cierta predisposición a ella, evita Internet para buscar respuestas a tus síntomas.

 

¡Ya lo sabes! Aunque no tengas Hipocondría, aplica el sentido común ante cualquier síntoma que te preocupe y acude a un profesional.

 

ViveInternet

Este artículo incluye información sobre enfermedades. Debe ser interpretado como un caso divulgativo no de carácter científico. La información precisa y veraz es únicamente aquella que un profesional de la salud y disciplinas afines pueda ofrecer.

Referencias:
- Wikipedia
- Diario ABC