user_mobilelogo
  • 017_header_ojito_con_la_red.jpg
    https://www.viveinternet.es/images/headers/017_header_ojito_con_la_red.jpg
  • 028_header_OCTSI.jpg
    https://www.viveinternet.es/images/headers/028_header_OCTSI.jpg
  • Plantilla-Entrate.jpg
    https://www.viveinternet.es/images/headers/Plantilla-Entrate.jpg
  • TIC-izate.jpg
    https://www.viveinternet.es/images/headers/TIC-izate.jpg
  • Protegete.jpg
    https://www.viveinternet.es/images/headers/Protegete.jpg
  • Copy-of-ViveInternet-.jpg
    https://www.viveinternet.es/images/headers/Copy-of-ViveInternet-.jpg

prot has ninhos redes sociales 28 09 2015

Para que reflexiones un poco. Y cuando sean mayorcitos y con conocimiento de causa, ¿qué les parecerá a ellos ver fotos suyas con uno, dos, siete o más años en Internet que difícilmente podrán borrar? Párate a pensar antes de publicar sus imágenes alegremente en las redes sociales.

Es una costumbre muy extendida que madres y padres usuarios de redes como Facebook publiquen fotografías de sus hijos. Es normal. Todos los que los tenemos estamos orgullosos de ellos, nos hacen gracia sus infantiles ocurrencias, nos ocupan y preocupan y, pese a llevarnos a la histeria en más de una ocasión, reconozcámoslo: se nos cae la baba y queremos presumir de hijos con todo el mundo. Nuestos hijos son los mejores. No hay otros iguales. Pero, ¿es necesario que estemos recordándolo a decenas, cientos o miles de "amigos" en las redes sociales?.

Cuando subes una foto de los tuyos a una red social no sólo estás revelando datos personales tuyos a estas redes sociales, que sabrán explotar como nadie, para mostrarte anuncios de pañales, colegios, vacaciones en familia y un largo etcétera, que mejorarán la cuenta de resultados de la red de que se trate. Además, estarás diciendo a una audiencia potencialmente global que tienes hijos, cómo son, cuál es su sexo y por dónde te mueves con ellos. Sí, en principio, el alcance de tus publicaciones queda circunscrito a tus círculos o red de amigos. Pero debes tener en cuenta que usuarios con malas intenciones, aunque se encuentren en tu red de 200, 500, 800 o más amigos (¿de verdad tienes tantos amigos de verdad?), sabrán que estás de vacaciones con tus menores en tal sitio, o que van a tal colegio o guardería o que han estado en este o aquél campamento de verano.

Por ejemplo, mientras navegas por cualquier red social, te puedes enterar de que próximamente es el bautizo de la hija de un amigo. ¡Ah!, resulta que además la familia ha cambiado de domicilio. No lo sabías. Te enteras también de que otro amigo y su mujer estuvieron con su pequeña picando algo en cierta calle de Arrecife, a las 13:51, exactamante, o que otro menor metió un gol en su partido de este fin de semana con su equipo y, además, en el campo del equipo contrario. Te parece estupendo todo y haces click, si estás en Facebook, en "Me gusta" o en "Compartir", multiplicando el alcance de la publicación, de tal forma que la foto del niño o niña ahora queda también al alcance de tus amigos.

Basta dedicar unos minutos a recorrer las redes sociales para llegar a la conclusión de que los hijos ocupan un lugar destacado en el conjunto de contenidos que padres y madres publican en ellas. En teoría no debería pasar nada, pero cuanta más información de ellos publiques en Internet, más gente podrá llegar a conocer datos personales como nombre, aspecto, aficiones o hábitos en familia, informaciones todas ellas altamente apreciadas por los ciberacosadores en el caso de que tus hijos estén ya en edad adolescente.

Las fotos pueden tomarse de Facebook con facilidad. Cualquier amigo puede coger una foto de tus menores y guardarla en su PC o redistribuirla en otro tipo de redes. No decimos que desconfíes de todo el mundo, pero tampoco que confíes a ciegas en tus cientos de amigos virtuales.

Antes de que publiques fotos de tus hijos en cualquier red social, pregúntate antes si a ti te hubiera gustado que tus padres lo hubieran hecho sin tu consentimiento, exponiéndote a ti y a ellos a ciertos riesgos, así como quedando la fotografía expuesta en Internet casi indefinidamente.

Párate a reflexionar un poco y si, como todos los que tenemos hijos, quieres presumir de ellos, considera utilizar el correo electrónico para compartir tu alegría sólo con amigos de verdad. Seguramante, tus hijos te lo acabarán agradeciendo.

 
ViveIntenret
Referencias: