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prot ries phubbing 18 10 2015

Tal vez hayas protagonizado situaciones en las que, estando con compañía a tu alrededor, prestas más atención a tu smartphone que a los que te rodean. Si no te ha ocurrido, seguro que sí has presenciado este tipo de circunstancias o has sido víctima de ellas. Eso es el Phubbing.

El término Phubbing, como la mayoría de los neologismos tecnológicos, procede del inglés. Tiene su origen en la fusión de las palabras 'phone' (teléfono) y 'snubbing' (menosprecio o desaire) y en esta ocasión el neologismo tecnológico no procede ni de Estados Unidos ni del Reino Unido, sino de Australia.

 

¿Cuáles son sus manifestaciones?

Los restaurantes son un escenario propicio para observar intensas sesiones de phubbing, en las que los comensales en una mesa de amigos o familia, departen alegremente más con sus móviles que entre ellos. No, no están enviándose WhatsApps unos a otros para preguntarse qué tal están, seleccionar el menú u opinar sobre el segundo plato, ¿...o tal vez sí?. De todo hay. Según determinados estudios, en una cena un día cualquiera, un restaurante genera de media unos 36 casos de phubbing, nada más y nada menos.

Según webs especializadas en este fenómeno y, aunque suene a broma, el 97% de las personas que son víctimas de phubbing dicen que su comida sabe peor cuando están en esta situación.

No todo queda en restaurantes. Evidentemente, cualquier reunión de personas equipadas con smartphones en cualquier lugar, es un caldo de cultivo propicio para ver crecer actos de phubbing como setas. Detrás del phubbing está la adicción al smartphone que, como comentamos hace unos días, puede convertirse en Nomofobia. También está la falta de educación o la simple costumbre que, por un descuido, nos lleva a decantarnos puntual o, no tan puntualmente, por las conversaciones vía móvil con personas que no están entre las que nos compañan en un determinado momento. Llama la atención el caso de los adolescentes, de los que más de un 85% declaran preferir el chateo textual con otros vía su smartphone que la conversación cara a cara.

Pero no sólo de usar el móvil se trata. El mero hecho de mirar más a tu smartphone que a tus acompañantes es ya un menosprecio o desaire y, como tal, phubbing.

 

¿A quién puede afectar?

A cualquiera que esté acompañado por una o más personas con smartphones. Tú puedes ser víctima de phubbing cuando se te ignora en favor de un móvil, o puedes ser tú el que ignora a su o sus acompañantes atendiendo preferentemente a tu smartphone en lugar de a los que te rodean.

 

¿Qué puedo hacer para evitarlo?

Si eres víctima de phubbing, háblalo abiertamente con la otra parte. Sin tapujos, pero con educación. También puedes contribuir a tu manifestación en contra de esta práctica visitando la página que te indicamos más abajo y darle a "Me gusta" o a "Twittear", para hacerte oir y sumarte a los más de (a fecha de hoy) 40.000 usuarios que ya lo han hecho.

Para evitar que seas tú quien ejerce de 'phubber', te recomendamos las siguientes normas de buen comportamiento en compañía de otros:

  • No twittear
  • No usar facebook
  • No usar WhatsApp u otros programas de mensajería instantánea
  • No usar Instagram
  • ...y, por supuesto, ni se te ocurra ponerte a jugar con tu móvil

No es ninguna exageración tampoco que consideres desactivar la función de datos de tu smartphone, para evitar distracciones cuando estás en compañía. Si hay algo urgente, no te preocupes. Acabarán llamándote, como se hacía no hace muchos años y funcionaba perfectamente.

Si quieres colaborar en la reconducción de la Civilización hacia una sociabilización más humana, puedes visitar la página Stop Phubbing, creada por un australiano hace no más de un año. En ella, además de un amplio conjunto de curiosos datos y estadísticas, podrás descargarte carteles sensibilizadores e, incluso, tarjetas para las mesas de tu boda o de tu restaurante, en las que, de manera simpática y cordial se invita a los comensales a evitar el ejercicio del phubbing.

 

ViveInternet
Referencias: