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Neurocientíficos de la Duke University han introducido un nuevo paradigma en lo que a interacción cerebro-maquina se refiere, con la intención de demostrar cómo los cerebros de dos o más animales pueden ser conectados en red para trabajar en equipo vía un sistema informático.

La interacción cerebro-maquina va más allá de la conocida interacción hombre-máquina. Usa los denomanidos intefaces cerebro-maquina (BMIs, por sus siglas en inglés), consistentes en sistemas computacionales que permiten a sujetos usar las señales de su cerebro para controlar directamente el movimiento de dispositivos electrónicos, como extremidades protésicas e incluso avatares virtuales. Los investigadores del Centro de Neuroingeniería de la Duke University ya han construido BMIs para capturar y transmitir señales cererbrales de ratas, monos e, incluso, humanos.

Pero ahora han subido un peldaño más. Han conseguido conectar entre sí varios cerebros de monos macaco Rhesus, creando lo que bautizaron como Brainet, con el propósito de determinar las propiedades fisiológicas y adaptabilidad de los circuitos cerebrales cuando los animales trabajan en equipo, combinando su actividad colectiva. Para ello se conectaron matrices a los córtex motor y somatosensorial de los cerebros de los monos para capturar y transmitir sus respectivas actividades.

Uno de los experimentos con los macacos consistió en ubicarlos en habitaciones separadas, mientras en ellas observaban imágenes idénticas de un avatar en una pantalla colocada frente a ellos. Uno de los monos tenía la capacidad de mover el avatar en horizontal y el otro en vertical. Y el trabajo en equipo se hizo. Entre los dos monos consiguieron llevar el avatar a un objetivo móvil que se mostraba en pantalla.

Otro experimento similar consistió en hacer a tres macacos cooperar en el movimiento de un brazo robótico virtual con capacidad motora sobre tres ejes. Según indica el Dr. Miguel Nicolelis, co-director del Centro de Neuroingeniería de la Escuela de Medicina de la Duke Univesity "participando en la brainet los tres monos fueron capaces de sincronizar su actividad cerebral para producir una salida unificada para mover el brazo virtual en 3D".

En líneas generales resultó evidente que los monos estaban más capacitados para la consecución de las tareas a las que fueron expuestos cuando trabajan en equipo, esto es, con sus cerebros sincronizados, que enfrentándose a retos individualmente.

Es posible que los macacaos Rhesus, de nombre científico Macaca Mulatta, pasen a la historia por ser los primeros seres vivos en trabajar cooperativamente de esta manera. O tal vez. Pero, por si no lo sabías, los macaco Rhesus ya hace tiempo que tienen su sitio en la historia de la Ciencia. El factor Rh del grupo sanguíneo recibe su nombre precisamente de este mono (Rhesus - Rh), pues fue en este mono donde fue identificado este factor por primera vez.

 

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Referencias