user_mobilelogo
  • 017_header_ojito_con_la_red.jpg
    https://www.viveinternet.es/images/headers/017_header_ojito_con_la_red.jpg
  • 028_header_OCTSI.jpg
    https://www.viveinternet.es/images/headers/028_header_OCTSI.jpg
  • 004_header_final_enterate.jpg
    https://www.viveinternet.es/images/headers/004_header_final_enterate.jpg
  • 002_header_final_tic-izate.jpg
    https://www.viveinternet.es/images/headers/002_header_final_tic-izate.jpg
  • 003_header_final_protegete.jpg
    https://www.viveinternet.es/images/headers/003_header_final_protegete.jpg
  • 001_header_final_ppal.jpg
    https://www.viveinternet.es/images/headers/001_header_final_ppal.jpg

ent act 24 07 2015Cabezal de una impresora 3D imprimiendo un comprimido. Imagen: Álvaro Goyanes / The Pharmaceutical Journal (parcialmente tratada)

Ya se piensa y trabaja en la posibilidad de imprimir medicamentos con impresoras 3D. Puedes ir a tu farmacia y pedir que te impriman los comprimidos que te han recetado. Una idea no descabellada, aunque requerirá de muchísimos trámites técnicos y legales para poder prosperar.

En esta ocasión la idea o posibilidad emana de la Factultad de Farmacia del prestigioso University College de Londres. Según escriben los investigadores del College en The Pharmaceutical Journal, el uso de impresoras 3D para la producción de medicamentos puede conducir a un modelo de uso mucho más personal entre paciente y medicamento.

Así, entre las numerosas posibilidades que indican en la revista científica, destacan la posibilidad de personalizar el aspecto de las pastillas. Su color y su forma, por ejemplo, lo que puede resultar de gran interés para los más pequeños. Podemos imaginarnos un escenario en el que un pediatra atiende a un menor al que acaba de diagnosticar una infección de garganta que require antibióticos en pastilla, pues ya el niño tiene un peso en que los jarabes no bastan. El pediatra pregunta al paciente cuál es su animal favorito y cuál es su color preferido y emite la correspondiente receta en la que prescribe para el menor 6 pastillas del antibiótico en cuestión, a imprimir en la farmacia en la forma y color que indicó el niño.

Más aún, conociendo el médico el peso exacto del menor, la concentración del principio activo puede ser ajustada con total precisión, por lo que se evitan las tradicionales relaciones por aproximación entre peso de este tipo de pacientes y rangos de concentración de principio activo. Este enfoque resulta además de gran utilidad en las enfermedades crónicas, donde la cantidad de principio activo por pastilla puede irse ajustando paulatinamente de acuerdo a la evolución del peso del menor según crece.

Otra de las posibilidades que apunta la revista es la impresión de medicamentos "todo incluido", esto es, un sóla pastilla que incluye la dosis de las distintas medicinas que un paciente puede necesitar durante un periodo dado, siempre y cuando entre los diferentes principios activos no existan incompatibilidades.

Desde el punto de vista tecnológico, una de las principales trabas a la que se enfrenta la idea es determinar cuál debe ser el tipo de material que constituirá la base estructural a la que añadir y mezclar el principio activo de cada medicamento. Existen algunos trabajos en curso conducentes a la identificación de materiales imprimibles biocompatibles y con resultados bastantes satisfactorios.

Según diversos grupos de investigación, tanto del University College, como de otras universidades británicas, queda aún un largo camino por recorrer, no ya tanto tecnológicamente, sino administrativamente. Además, para dispensar medicamentos impresos en la propia farmacia, se deberán establecer unos muy rigurosos controles de calidad que deberán ser aplicados por el farmacéutico con la máxima diligencia.

Aún queda mucho tiempo, pero estamos convencidos de que esta generación acudirá algún día a la farmacia para pedir que le impriman sus medicinas.

 

ViveInternet
Referencias: