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mejorar reputacion online profesional negocio

Publicamos en Facebook, Twitter, tenemos un perfil en LinkedIn, subimos vídeos a YouTube, tenemos nuestro panel en Pinterest, etc. Pero, ¿qué tal lo estamos haciendo?. ¿Sabes que una empresa a la que has enviado tu cv, una de las primeras cosas que hace es buscarte en Internet?. Aquí tienes unos cuantos consejos para mejorar tu reputación online.

Al igual que ocurre con las empresas más conocidas, las personas tienen también su reputación. En el mundo físico, el de toda la vida, podemos hablar de gente con buena o mala reputación. También podemos hablar de empresas con buena o mala reputación. En este último caso, por ejemplo, IBM es una de las empresas con mejor reputación. Lo ha sido siempre. No sólo es una marca muy conocida, sino que, además, se asocia esta empresa con la seriedad y el saber hacer en cuanto a tecnologías de la información.

La persona es cada vez más importante en la Red. La Web 2.0 desveló hace ya casi 10 años un escenario en el que el usuario pasaba de ser un consumidor de contenidos a contar con los medios para convertirse en actor en una plataforma de alcance global. Las empresas, grandes y pequeñas han ido perdiendo "cuota" en el mercado de los contenidos, para ir cediendo protagoismo a las personas.

Tanto si trabajas por tu cuenta como si trabajas para un tercero, te conviene cuidar tu imagen. Internet es la "casa" de casi todo el mundo, por lo que conviene que acicales tu "aspecto" en la Web. Tal vez tengas ya cierta reputación positiva en tu círculo socio-laboral. Pero, como todo, siempre es mejorable.

Veamos los pasos más importantes para mejorar tu reputación online.

 

Analiza tu situación actual

Lo más fácil para esto es que te busques en Google. Si tienes una cuenta en Facebook, Google+, LinkedIn, YouTube, etc., y has hecho públicos tus contenidos, es muy probable que tu perfil y algunas de tus publicaciones aparezcan en los resultados.

Pueden pasar varias cosas: Que aparezcas mucho, poco o nada. Esto sólo significará que tienes mucha, poca o ninguna reputación, aunque no es indicativo de que ésta sea buena, mala o regular.

 

Despréndete de la información que te pueda perjudicar

Si crees que algunos de los contenidos que has publicado no son de los más convenientes para una buena reputación u, observas que, si hay opiniones sobre éstos, éstas son negativas y estás de acuerdo con esto, intenta eliminar esta publicación.

En otros casos, se puede dar la circunstancia de que el contenido que te perjudique no lo hayas publicado tú. Entre éstos son especialmente relevantes los publicados por organismos oficiales. Denuncias, embargos, multas, etc., aunque son parte de la vida misma, son un ingrediente de las publicaciones de ciertos boletines oficiales. El BOE, el BOC o el boletín oficial de tu provincia son los instrumentos que usan las administraciones para informar, pues es su deber, de todo lo que acontece en ésta y otras materias.

Ante estas circunstancias, recuerda que te asiste el denominado Derecho al Olvido. Tanto a nivel europeo, como nacional. Mediante el ejercicio de este derecho, puedes solicitar a Google u otro buscador, que se eliminen las referencias negativas a ti. Es un proceso tedioso, pero funciona. La Agencia Española de Protección de Datos tiene un interesante artículo en su web sobre cómo proceder en estos casos. Ten en cuenta que la información acabará por no mostrarse en los buscadores, aunque los sitios donde se publican seguirán mostrándola. Por ejemplo, no se puede solicitar al BOE que elimine una referencia a ti o a tu empresa.

 

Echa un vistazo a tus pefiles y configuración en tus redes sociales

Si usas Facebook, Twitter, YouTube, Pinterest, etc., revisa lo que has publicado en ellos. Seguro que empezaste por Facebook y, además, lo hiciste hace ya unos cuantos años. ¿Te acuerdas cuáles fueron tus primeras publicaciones? ¿Algún disparate? ¿Opiniones políticas algo agresivas? La libertad de expresión está contigo, pero considera siempre que, a los ojos de algún potencal empleador o de potenciales clientes, ciertas opiniones pueden crear una imagen de ti que, aunque no sea la verdadera, será la que perciba quien te observa.

A efectos laborales, lo más conveniente es que apliques la más oportuna configuración de privacidad a tu perfil, de tal forma que todo lo que cuentes quede circunscrito a tu círculo de amigos o contactos en cuestión.

Si usas LinkedIn, mantente en él de manera profesional, usándolo únicamente para la publicación de contenidos de esa índole o, como mínimo para tener tu información curricular completa y bien presentada. Deja los comentarios más informales para otras redes, como Facebook. En LinkedIn se reune una enorme cantidad de profesionales y es uno de los primeros sitios que un cliente o un potencial empleador consultará para saber un poco más sobre ti.

 

No te duermas en los laureles

Si ya has creado tu cuenta en Twitter o en LinkedIn, por ejemplo, y publicaste algo en su momento, no te quedes ahí. Actúa, publica, interactúa con otros usuarios, felicita a otros, retuitea, anuncia cosas y, en definitiva, muéstrate como algo activo y potencialmente útil para quienes te ven.

 

Crea un blog y cuenta cosas

Esta es la guinda del pastel. Si te mueves en un área profesional concreta, se te da la escritura y además tienes algo de tiempo libre, ¿por qué no crear un blog y contar lo que tienes que decir para tu sector de actividad?

Montar un blog no es algo para lo que debas recurrir a un ingeniero informático o algún diseñador. Cierto es que tanto uno como otro podrán aportar mucho más de lo que tu sabes a las "tripas" y al "look" de tu blog, pero, para empezar, puedes crearte el tuyo propio a coste cero (salvo tus horas) usando plataformas como Blogger o Wordpress.com, entre otras.

Después, con el tiempo y, si crees que te hace falta, ya podrás solicitar ciertos servicios a profesionales de este tipo de tecnologías.

 

Ya estás tardando. Revisa, protege y actúa.

 

ViveInternet
Referencias: